¿Estás pensando emprender?

¿Estás pensando emprender?

CÓMO SER EMPRENDEDOR

 

¿Tienes una idea innovadora que te gustaría poner en práctica?, ¿Estás estancado en tu trabajo o en tu vida y necesitas desarrollarte profesionalmente?, ¿Crees que puedes contribuir a crear algo útil para alguien y que aporte valor?, ¿Piensas quizás que puedes montar tu propio proyecto?, ¿Te gustaría ser responsable de tu destino?

 

Si tus respuestas son afirmativas, debes considerar firmemente la opción de emprender y montar tu propio negocio. Es una vía para desarrollar esa idea según tus propias pautas y sin depender de terceras personas, ya que podemos poner en marcha nuestro propio proyecto emprendedor. Una opción válida y cada vez más elegida por los jóvenes que comienzan su vida laboral es el emprender un negocio. Si en algún momento te has planteado montar tu propio negocio y ser tu propio jefe, vamos a darte aquí algunas claves que no debes perder de vista.

 

QUÉ SE NECESITA PARA SER EMPRENDEDOR

Por supuesto, debes tener claro que no va a ser fácil y lo más seguro es que no será rápido, dependiendo del tipo de negocio que elijas. Tendrás que invertir mucho tiempo, además de dinero, ya que prácticamente todos los negocios requieren una inversión económica inicial. Lo que no puedes dejar a un lado es definir tres cosas: cuál va a ser tu inversión máxima, dónde encontrarás el punto de equilibrio, y cuándo podrás comenzar a rentabilizar tu inversión. ¡Ahí es nada!

 

Deberás dedicar tiempo a buscar tus propias oportunidades y prepararte adecuadamente para alcanzarlas, visualizar el éxito de tu negocio, esto te ayudará en los momentos de bajón. No tengas miedo al fracaso, cada pequeño traspiés puede ser una lección que aprendes y te servirá para mejorar.

 

A la hora de emprender, debes identificar tanto tus fortalezas como tus debilidades, porque en el conocimiento de ambas se asentará tu éxito, ya que contribuirán a ser mejor o peor valorados por tus clientes. Es imprescindible un buen análisis DAFO sobre ti mismo, de manera que sepas cuáles son tus mejores cualidades y qué necesidades tienes para suplir tus carencias. Pueden ser necesidades de formación, económicas, de habilidades de diverso tipo…

 

Trabajar con un equipo, con clientes, proveedores, mentores o aliados nos permite acceder de manera rápida a un montón de conocimientos y experiencias. No es necesario saberlo todo, con una actitud adecuada podemos sacar provecho de lo que nos aportan los demás, para ir aprendiendo y mejorando día a día. Por supuesto, también puedes compartir ese conocimiento con los demás, y ayudar a otros a mejorar.

 

La actitud emprendedora consiste en tener un espíritu explorador, en no quedarse en la queja fácil y perseguir los sueños hasta que se hagan realidad. Esta actitud es la que diferencia al emprendedor del resto de las personas, pues les permite ser conscientes en todo momento de que los compromisos y los retos son grandes, pero aun así se atreven a intentarlo.

 

CARACTERÍSTICAS DE UN EMPRENDEDOR

Veamos ahora cuáles son las principales características de un emprendedor. Sabemos que no son todas, pero sí reflejan las más importantes:

  • Responsabilidad. Un buen emprendedor sabe respetar siempre sus compromisos, de manera que los clientes vayan confiando en él a medida que lo conocen. A menudo tendrá que hacer sacrificios para cumplir lo que ha prometido, concentrándose en las labores importantes de manera que pueda ir creando así una sólida y fiel red de clientes. La perseverancia y el compromiso van de la mano con la responsabilidad.

 

  • Iniciativa. Si eres emprendedor no puedes estar esperando a que nadie te diga lo que tienes que hacer ni cómo. Te recomendamos que seas proactivo, buscar respuestas y tomar decisiones de manera eficaz. Para experimentar crecimiento es necesario cambiar, pero cuidado, los cambios deben ser siempre buscados y realizados. Debes tomar las riendas de tu negocio, no dejarte llevar.

 

  • Disciplina. Los grandes esfuerzos aislados no sirven para nada más que para desgastarnos. Es importante mantener un ritmo de trabajo constante y disciplinado. Por ello debes establecer tus propias metas, trazarte un plan riguroso de actividades y cumplirlo. Sin la acción no será fácil que logremos nuestro objetivo.

 

  • Creatividad. A diario nos encontramos con ideas creativas muy buenas que tienen el potencial necesario para convertirse en generadoras de éxitos. La creatividad hay que estimularla y practicarla, pues nos servirá para aprovechar al máximo los recursos con los que contamos, por escasos que sean.

 

  • El miedo a fracasar, la desconfianza en tus posibilidades, incluso conseguir el capital inicial necesario, o enfrentarse a dificultades administrativas para crear una startup, son obstáculos que se pueden suprimir o hacerlos más llevaderos con la actitud emprendedora.

 

  • Visiona tu objetivo final. Una persona emprendedora debe saber hacer frente a los obstáculos y dificultades que va a ir encontrando por el camino. Si eliges esta opción o al menos la estás valorando, tienes que saber seguir adelante y no perder de vista tu objetivo.

 

  • Piensa en positivo. Es vital aprender a confiar en ti mismo, en tus posibilidades y en los recursos que están a tu disposición. Olvídate de pensamientos negativos y piensa en que tu idea de negocio es buena así como en tus capacidades para superar y conseguir lo que te propongas.
Autor: Amaia Cañas

Amaia Cañas, licenciada en Ciencias de la Información, cuento con amplia experiencia en el ámbito de la empresa y de la orientación laboral. Comprometida con la Responsabilidad Social tanto en la empresa como en nuestro día a día, procuro seguir aprendiendo en cada momento.
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